De repente vale un segundo para comprender completamente la esplendorosa naturaleza humana.

De repente vale un segundo para comprender completamente la esplendorosa naturaleza humana. La ligera mirada pícara y agraciada que ve sin envidia, pero con gusto, una proyección del yo personal deseado, aunque de momento no alcanzado. Todos merecemos tener ese momento de felicidad saciada, ágape desproporcional, al menos por un día. Gracias por enseñarme tanto en tan poco tiempo, joven. — RQR

Dejar un comentario