Debord
Pasaron muchos años antes de, finalmente, lograr conocer a Debord. En cualquier caso, creo, todos lo acaban conociendo por el pragmatismo de su esencia literaria, pero yo lo conocí cómo debía. Su Sociedad del Espectáculo por primera vez en mi vida lograba encajar con mi aceptación de la vida en sociedad, como una representación.
A veces mientras paso por el centro de ciudad capital lo veo, la premura constante de llegar a tiempo a dónde sea que vayamos, la búsqueda de un motivo, el curioso (des)encanto de la cotidianidad.
El resumen TL;DR podría estar en: “Todo lo que una vez fue vivido directamente se ha convertido en una mera representación”.
Aprendemos a vivir con ello, no sé si aceptamos. Lean a Debord.
RQR