¿Cómo nos gusta vernos?
La diligencia es una virtud. Una obligación real. Trabajo terminado, ¡bien hecho!. Duras metas, alta satisfacción. La máquina corre perfecto. Transformar el mundo hacia su fortuna. Siempre puntuales, ¡correcto!. En movimiento, ¡bien hecho!. Criados para ganar.
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Parecen frases al aire, pero forman parte de una canción. No una canción cualquiera, una de Eisbrecher. Una que se llama This is Deutsch (es en alemán, pero le hacemos a la traducción cortesía de Google).
Aparte de mi gusto particular por la canción, algo me encantó de la letra. Como su nombre lo indica, intenta hacer alusión a lo que, para un alemán, significa Alemania y pertenecer a este país. Pareciera una cuestión de algo intrínseco a ellos. Claro, no me cabe la duda que no todos los alemanes se identificarán con esto, pero posiblemente sí una parte significativa. Es de alguna forma, lo que se espera de ellos, entre ellos. Y aunque nada que ver, me dio por pensar en Costa Rica. No en la totalidad, claro, sino en lo que usualmente se dice, o se esconde, pero bien que mal aceptamos los ticos.
La diligencia es una virtud, claramente el grito de guerra de los funcionarios públicos y privados más relajados. Una obligación real, como tantas otras obligaciones que se dejan de lado para hacer que se diluyan en el tiempo. Trabajo terminado, ¡bien hecho!, pero lo terminamos mañana, y nunca tan bien como para que no volvamos a ser necesarios. Duras metas, alta satisfacción; metas irreales, veamos a quién serruchar el piso que la satisfacción la obtenemos bajando de la nube a alguien. La máquina corre perfecto, solo que eso de la perfección solo diosito, así que ya veremos. Transformar el mundo hacia su fortuna, ¡pero es que si sos platero! Lo importante es vivir tranquilo, sin carencias. Siempre puntales, ¡correcto!, ja ja ja, ¿necesita explicación? la hora tica es más cómoda… En movimiento, ¡bien hecho!, pero si nos vamos a mover que sea poquito, no vaya a ser que salgamos lesionados o muy cansados y mañana nos duelan las rodillas. Criados para ganar, ¡pero lo importante es competir! y cualquier cosa, mientras el vecino no gane mucho, todo bien.
Así está el tema.
RQR