Miedo

Miedo

Aquella joven no daba crédito a lo que veían sus ojos, no tenía ningún sentido. Se le heló la sangre y estremeció el espinazo. ¿Qué era aquella luz que se aproximaba hacia ella? ¿Quién o qué era la sombra que la llevaba? ¿Por qué su novio que la recibía no notaba nada y parecía ajeno a todos?

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Cuándo el teléfono sonó anunciando el inicio de un nuevo día laboral él no podía salir de su asombro, la broma no había tenido ningún efecto favorable. Más que las risas asumibles, había encontrado la más extraña estupefacción. Aquella joven en lugar de reír, cómo era esperado, se había quedado petrificada, pero es que bueno, el sentido de humor de todos es diferente. A la de menos eso de asustar por una risa ya no servía igual.

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Este inició como cualquier sueño, de imprevisto estaba en la habitación. Al fondo aquel viejo conocido. Claro, no era que lo reconociera, pero la camaradería para con él lo explicaba. No había juicio desafiando la realidad o no de aquello, ¿quién duda de la realidad de un sueño antes de volverse imposible? Casi que nadie, salvo los expertos oníricos, si es que aquello existe. -¡Hagamos esto!, me dijo. -Ella ya viene llegando, toma esta vela y apartate allá, sí sí, ahí dónde no llega la luz de la puerta; genial, ¡Qué susto le vamos a dar! Ella no te espera, cuando la veas llegar, yo la recibo y entonces, vos, con la vela te acercas lentamente sin decir nada, con rostro lúgubre; ¡Buenísimo! Dale que ya viene… Yo, claro, aún sin entender mucho le hice caso, ¿qué podía salir mal? Aquella joven llegó, no la conocía, pero igual me apunté al juego: me acerqué lentamente a ella, ya cuando su novio se había separado del abrazo de bienvenida. La vela desafiaba al viento, seguía encendida. ¡En cualquier momento estalla en risa! Entonces me presentará. Pero aunque pasaba el tiempo y la distancia la risa no llegaba más bien se incrementaba el asombro, de ella claro. Asombro y luego en apariencia temor, ¡Jaja! Será para recordar esta broma.

Pero entonces sonó el teléfono, ¿qué teléfono un segundo? ¿No era aquel el sonido del despertador? Esto no tiene sentido… Pero sí lo tenía, eran las 3.35am, hora de despertar.

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No podría explicar cómo o por qué, pero algo me dice hace poco asusté a una joven en algún lugar del mundo. ¿Me habrá dado por muerto o algo así? Y yo que solo estaba dormido. Solo dormido.

RQR

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