El avión caído en batalla
Intentar siquiera encontrar explicación es ya bastante osado. Tenemos la noción que somos asiduos a actuar guiados por códigos inviolables, entre ellos, no proceder de forma absolutamente imprevista sino atendiendo a razones y motivos más o menos demostrables y de los que, a lo largo del tiempo, deberíamos ir dejando pequeñas pruebas por acá o por allá. Pesquisas. Pistas. Detalles. Es lo único que nos queda por intentar recabar, con la más firme esperanza en obtener algo decisivo que ayude aunque sea a esclarecer un poco el suceso.
El caso de Germanwings, se espera, pueda ser cerrado en algún momento. Al menos, de acuerdo a toda la información disponible y relevante. No es que lograr establecer un por qué ayude en mucho a todas las víctimas y sus familias pero una vez más podría ayudar a intentar evitar un caso similar a futuro. No deja de ser irónico que las mismas cabinas blindadas para dar seguridad a los pilotos, luego del 11S, hayan tenido un rol protagónico en la imposibilidad a detener el acontecimiento que, en ese momento, solo se vislumbraba como casi implacable. No podría uno, jamás, aducir que la culpa fuera de estos dispositivos, que estoy seguro habrán salvado más vidas que las que han cobrado, pero ahí queda la duda, por una cuestión de confianza.
Anda, en el fondo, hay que confiar. No pensamos que el eslabón que se pueda romper sea al que más confianza depositamos, pero ahí está la opción. Es lo inherente al momento en que decidimos confiar en gente, siempre cambiante. Dicta norma que confiar en uno es demasiado arriesgado, casi tanto como confiar en cientos. Para el particular, sobre quién debería pilotear un avión, suena razonable la solución: distribuir. Dos cabezas siempre piensan mejor que una. Es una apuesta arriesgada, tenemos dos y dónde uno falle el otro debería notarlo y corregirlo. Pero es lo que tenemos. Claro, aunado al gran equipo de tierra que sigue los acontecimientos, pero que no puede actuar para evitarlos.
El 9525 cayó gracias a una gran batalla interna que no pudo ser resuelta de la mejor manera, era una batalla que quizá antes de comenzar ya había sido perdida. Eso o podría estar completamente equivocado. Esperaría que así fuera para al final al menos tener un por qué aunque menos mediático, más tranquilizador.
RQR