Stocks

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Pequeñeces que dejamos pasar por alto, pero resultan interesantes. Ayer conversando con Karo sobre el IPO (Initial Public Offering) de Twitter surgió la situación interesante de ver cómo, por ejemplo, las acciones de LinkedIn se cotizaban (y cotizan) a mayor precio que por ejemplo las de Twitter.

Dicha situación pareciera muchas veces querernos hacer caer en la simplicidad absoluta que más es mejor, cuestión no siempre cierta, desde ninguna óptica. Como todo, el valor de una acción está definido por varios parámetros, en un IPO es usualmente el valor establecido entre el ente privado que coloca emisiones al alcance del público, la empresa que gestiona la bolsa de valores dónde se negociará (en este caso, NYSE, como nota al margen sigo pensando que el lugar para empresas de tecnología es Nasdaq) y el ente regulador de mercado (SEC). Es un valor adecuado desde luego y no único.

Aunque no es convencional luego de una oferta pública inicial las acciones pueden tener a la postre varios comportamientos: convertir dos acciones en una (merge, duplicación de precio, posible caída en la liquidez), convertir una acción en dos (split, división de precio entre dos, aumento de liquidez), subidas y bajadas NORMALES de mercado, etc.

Pero a todo esto es importante indicar una cosa: sea cual sea el precio de un stock no es tan relevante cómo el volumen transando de acciones de que se dispongan. LinkedIn podrá, por ejemplo, tener un precio por acción mayor al de Twitter, pero su precio volumétrico, por así llamarle, es menor. Esto se llama, y no estoy descubriendo nada, capitalización de mercado.

Me gusta irme a los extremos para comprender mejor: las acciones clase a de Berkshire, una de las empresas de Warren Buffet, tienen un precio por unidad de más de cien mil dólares. Las de Google más de mil, pero en términos generales al momento, Google es relativamente más valiosa que Berkshire. Y a un trader de día a día, usualmente le interesan más acciones de coste “normal”. Recordemos que las acciones que se negocian mediante ECNs se distribuyen en paquetes de 100 al postor, cien mil dólares por cien da como producto una cantidad que no cualquiera puede permitirse manejar.

Acá entra otro tema interesante sobre las acciones de valores altos: a mayor precio, hay menores opciones de encontrar un comprador o vendedor dispuesto a negociar, esto hace disminuir la liquidez del stock (es decir, la posibilidad de vender o comprar fácilmente a niveles de precio distintos) y usualmente provoca spreads entre niveles de precio: la diferencia entre la compra y venta de una acción pueden ser varios centavos, o incluso cientos de dólares, como en el caso de las clase A de Berkshire.

A menores precios la liquidez es más alta, existe más gente dispuesta, mayores volúmenes posibles de negociación en un nivel de precio, spread de un centavo de dólar, etc. Sin lugar a duda, podríamos decir que la inversión de corto plazo en este tipo de stocks es más eficiente para traders novatos, que comienzan a probar opciones, e incluso para grandes sharks, que tienen posibilidades altas de entrar y salir de un stock.

Dejemos, por tanto, de pensar que un precio mayor implica forzosamente una mejor salud financiera, o mayor grado de refinación en la inversión. No, a lo sumo demuestra que los que juegan a esas alturas tienen mejor poder de compra, y quizá experiencia, pero solo quizá. El precio es uno de tantos parámetros a considerar en una inversión, pero no el principal, hablando de corto plazo.

Por cierto, hermoso el volumen de ayer de Twitter, un IPO de los más esperados, en algún momento incluso tuiteó uno mientras operaba, no deja de ser entrañable.

RQR

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